martes, 25 de agosto de 2009

¿Y el "Gato" Gamboa Cuándo?

Ayer se entregó el Premio Nacional de Periodismo 2009 a María Olivia Monckeberg. Bien por ella y sus méritos, que no son pocos. Pero, y a propósito de méritos y trayectoria, me surge la pregunta: ¿Y el "Gato" Gamboa cuándo?

martes, 18 de agosto de 2009

"Colusión creativa en FASA"

¿Han visto la nueva campaña de Farmacias Ahumada? “Arriba los corazones” es el principal llamado que formula la actriz Francisca Imboden, rostro de la cadena farmacéutica. “¿Ya y?” Se deben estar preguntando. Respuesta: los creativos de esta campaña son cualquier cosa, menos creativos y originales.

“Arriba los corazones” fue el lema de campaña de Renovación Nacional en la parlamentaria del 2001 y es una de las frases hechas que más le gusta al candidato Sebastián Piñera, quien, bendita coincidencia, era accionista de FASA al momento de estallar el escándalo por la colusión de precios entre las tres grandes cadenas farmacéuticas.

Si no me cree, lea el siguiente post, titulado “Llegó el 2008: ¡Arriba los Corazones!”, escrito por Piñera en su página web. Con un título similar figura otro post, firmado informalmente como Sebastián, en el fotolog del presidenciable denominado “Cuéntame el Chile que quieres”.
“Feliz 2009 y ¡arriba los corazones!”, con esta frase Piñera cierra una nota publicada en Facebook donde llama a “enmendar el rumbo”.

Y sigo: Enade 2008, encuentro empresarial en la cual uno de los invitados fue Piñera, tuvo como lema “Sursum Corda”, que significa… ”Arriba los corazones”. Tanta coincidencia no pasó inadvertida para El Mostrador, que publicó una suspicaz nota en su sección Sin Editar.

Cuesta imaginar a los creativos de FASA tratando de pasar un gol de media cancha, haciendo propaganda subliminal a favor del empresario. ¿O estaremos ante un caso de “colusión creativa”?

Lo cierto es que la originalidad es un bien escaso. Sobre todo en un ámbito como la política, en que el lugar común y la frase rimbombante, pero vacía, son parte del tren cotidiano.

lunes, 17 de agosto de 2009

¿Se llama Mario...Parada?

Esto lo escribí hace rato y de puro autorreferente lo reproduzco hoy:

La idea me viene rondando hace algunos días. Y de ocioso, lo confieso. Pero me voy a dar el gusto de escribirla. Cuando era niño, el único Mario Parada que yo conocía, aparte de mí, era mi padre, a quien por cierto le debo el nombre. Por esos años, en la guía telefónica de Santiago descubrí un par más. Uno, supe después, era un prestigioso abogado, Mario Parada Cobo.

Hoy ya no sólo es cosa de revisar la guía y darme de cuenta de que cuento con una legión de tocayos de nombre y apellido, sino que basta con hacer una búsqueda en Google, o en Facebook, para encontrar nuevos homónimos en las más variadas latitudes y situaciones. Como Mario Parada Castillo, detenido y procesado en el Estado de Sonora, México, por porte ilegal de armas de fuego.

Más ilustre es Mario Orlando Parada, presidente de la Corte Electoral de Santa Cruz, en Bolivia, quien comparte nombre y apellido con otro ciudadano que pide información a través de la oficina virtual de una repartición pública. Y es que de acuerdo a lo que sabe, antes de llegar a Chile, los primeros Parada pasaron por Colombia y Bolivia. Aquí, en el país, la mayor concentración está en Linares, Parral y San Carlos. De hecho, mi padre y mi abuelo, Guillermo, vienen de por ahí.

Al llegar a El Mercurio, en 1994, comencé cubriendo el sector Transportes. El ministro de la época, Narciso Irureta –abogado, hábil político y por sobre todo un caballero- era reacio a las entrevistas. Estuve varios días pidiendo que me recibiera, pero no había caso. Un día, me avisan que tengo la entrevista y parto al ministerio. Ya en su oficina, don Narciso, tras saludarme, dice: “Mire, usted se llama igual que un gran amigo mío…así es que pregunte nomás”.

Años después y mientras compraba unos chalecos en una tienda de Falabella en el centro un solícito vendedor se acercó. “¿Puedo ayudarlo señor?”, al levantar la vista lo primero que veo fue su tarjeta de identificación: Mario Parada, decía.

-“Oiga, qué sorpresa, yo me llamo igual que usted”
-“¿Se llama Mario?”
-“No, me llamo Mario Parada”

Y así. En Escondida trabaja un reputado biólogo con mi nombre y apellido, mientras que en la Universidad de Valparaíso hace clases Mario Parada Lezcano, médico salubrista. En foros de Internet me “he visto” discutiendo sobre programas y bases de datos, gracias a un homónimo computín. Otro tocayo, Mario Parada López, es de una constructora.

El MSN también se ha encargado de recordarme que no soy único. Dado que mi cuenta Hotmail comienza con un simple y poco original marioparada, he sido agregado en varias y equivocadas ocasiones. De hecho, uno de mis contactos es el mexicano Mario Parada Godínez, fanático de las Chivas, con quien hemos intercambiado bromas respecto de cuál padre tuvo el desliz en tierras extranjeras.

El otro día a un español le daba con que yo era compañero de “cole” de su hermano. Le costó entender era un alcance de nombre y no que su “amigo” le estuviera haciendo la desconocida.

Finalmente, un criollo “déjate de huevear” lo hizo entrar en razón. Más difícil fue, por allá por el 2002, convencer a una mexicana cuyo novio (sí, otro Mario Parada), había partido a Estados Unidos y llevaba varias semanas sin dar señales de vida. “Te llamo y te llamo, pero nunca me contestas”, se quejaba en sus correos. La cosa se enredó cuando un hermano del “desaparecido” tocayo me contactó, llamándome la atención por no dar señales de vida. Esa onda.

Tras algunos correos y chateos, logré armar la historia. Ese Mario Parada había viajado a trabajar a Estados Unidos, saliendo por El Paso, pero como ingresó ilegalmente, se mantuvo fondeado para evitar que la Migra le echara el guante. Además, la novia no era la única y, por tanto, el tocayo escondía la pelota de vez en cuando. Finalmente apareció, sano y salvo.

Otros homónimos que he descubierto están en la Universidad de Concepción, Mario Parada Araya y Mario Parada Vergara; en el grupo folklórico argentino Neneo, como voz y guitarra; un ingeniero agrónomo salvadoreño y también un ciudadano guayaquileño. Y en el municipio de Oaxaca de Juárez, en México, el regidor de Obras Públicas es: Mario Parada Alavez.

Lo último es que en la compañía minera donde hace un tiempo participé en un proyecto de portal, recibí un par de correos equivocados porque en una de las filiales había un estudiante en práctica que también fue bautizado como… Mario Parada.

Respuesta mía: “Destinatario equivocado. Te sugiero revisar la lista de contactos. Saludos, Mario Parada Cabezas”.

No hay derecho. Algún día espero convocar a una convención de titulares del nombre Mario Parada, seguro que llegamos hartos. Por lo menos en Facebook ya he visto varios, es cosa de mandarles un mensaje.

sábado, 15 de agosto de 2009

Atención Macabeos...

Si más de alguna vez se han preguntado de dónde viene el mote de "macabeo" a quienes los manda la señora (el que esté libre de pecado...), la respuesta está en el lápiz del dibujante chileno Leoncio Rojas Cruzat (1919-2003). Dicha tira cómica debutó el 31 de octubre de 1940 en el diario Las Ultimas Noticias y tuvo tanto éxito, que tres años después fue llevado a la radio.

Según lo describe Mauricio García en un artículo publicado en Ergocomics.cl, Macabeo era "un oficinista bajito y cabezón, de permanente sombrero, y que sufría problemas cotidianos, pese a lo cual era muy vividor. Sus historias, de fresco humor, volverían años después en las revistas picarescas y darían origen al sobrenombre de los maridos oprimidos."

Lee la historia del creador de Macabeo aquí: Leoncio Rojas Cruzat, Leo