¿Qué se puede decir después de casi dos años sin escribir ni una línea? Nada. O bien, retomar el hilo de mi último, y a estas alturas muy añejo post. Puedo partir diciendo que el gobierno de Piñera me tiene hasta más arriba del paracaídas. Resulta evidente que no ha sido, ni cerca, el "gobierno de excelencia" que prometió. Cuando mucho, ha maquillado los vicios que tanto criticó de la administración anterior y que se ha llenado de funcionarios que no tienen ni la más remota idea de cómo funciona el Estado.
Por algo la última encuesta muestra una notoria baja en la adhesión a Piñera. El benévolo efecto de los mineros pasó hace rato y hemos vuelto a la realidad. Y es que el problema del gobierno es Piñera: Su credibilidad cayó 6 puntos, también bajó en liderazgo, 9 puntos. Está claro. Clarísimo: a Pñera el gobierno le quedó como poncho.
¿Y entonces? Hay que aguantar los años que le quedan y esperar a que las próximas eleciones traigan un mejor panorama. Y no digo, así graciosamente, que vuelva la Concertación, que son otros que han demostrado no saber para dónde va la micro.
Pero no seamos pesimistas. Mejor esperamos a ver qué sucede.
